23/06/2015
El gancho es su precio irrisorio, 19.100 euros. La trampa, sus condiciones 'especiales': "No se puede tasar la vivienda, no se puede ver y hay que pagarlo al contado". La razón para semejantes términos de venta, según explica la comercial de Solvia -la inmobiliaria del Banco Sabadell-, es que el piso en cuestión está okupado. "¿Y qué pasa con los okupas?", preguntamos fingiendo estar interesados en adquirir el inmueble. "El nuevo propietario deberá encargarse de hacer los trámites judiciales necesarios para su desalojo", explican desde el otro lado de la línea telefónica.
La propia comercial explica que hasta ahora la entidad financiera se encargaba de gestionar los trámites judiciales para el desalojo de los inquilinos no legítimos de la vivienda pero, recientemente, "el Banco Sabadell ha llegado a un acuerdo y el contrato de compra incluye esta cláusula" a cambio de tirar los precios. No queda claro con quién se ha acordado este viraje, pero sí remarca que "el nuevo propietario debe asumir los trámites judiciales que el Sabadell ya ha puesto en marcha o iniciar unos nuevos para echar a los okupas, si lo prefiere". Con el eco de sus palabras flotando todavía en el aire, la voz al otro lado del teléfono se apresura a aclarar que "es totalmente legal".
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